La nueva presidenta municipal, Carmelita Zúñiga se salió del guión que procuran ponerle todos los días, al tomar el lugar de Pancho Domínguez. Pero la presión la hizo tomar una decisión propia que a más de uno tomó por sorpresa: Suspender a los inspectores que abusaron al decomisar mercancía a artesanas indígenas.
La escena pudo ser un toque a la puerta del secretario de gobierno municipal seguido de un: Híjole, que crees...
Será el tribunal municipal el que dictará sentencia en el tema administrativo, pero de momento, una decisión propia que no termina de ser justicia total, pero que reduce un poco de presión.
La sociedad espera y vigila sentencia.
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