
Dormita, atalaya, hasta que los planetas giren veintiséis mil años
Y yo vuelva
Al sitio donde ahora estoy ardiendo.
Luego, otras estrellas emanaran en el eje de los cielos;
Estrellas tranquilizantes, estrellas que bendigan otorgando el gran olvido.
Cuando mi orbita culmine ùnicamente perturbarà tu puerta el pasado
Y yo vuelva
Al sitio donde ahora estoy ardiendo.
Luego, otras estrellas emanaran en el eje de los cielos;
Estrellas tranquilizantes, estrellas que bendigan otorgando el gran olvido.
Cuando mi orbita culmine ùnicamente perturbarà tu puerta el pasado
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