El peligro que yo temia era el tormento de la oscuridad, y eso no me retuvo. Pero si hubiese conocido el peligro de la luz y de la alegria, no hubiese venido
El sendero de cristal se pierde en la bruma del horizonte. Mas alla de la incertidumbre aguardan los sueños, y los reinos perdidos de nuestro delirio. El abismo amenaza con devorarnos a cada paso.
Cae la noche de enero, y se pierde en su inconciencia. No temas despertar a una mejor realidad, no temas vivir el sueño hasta el fin del mundo.
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